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OPINIÓN

28-05-2017

"Peronismo hoy: La naturaleza en acción", por Gabriel Fernández


No es imposible, pero cuesta demasiado esfuerzo y no siempre depara satisfacciones: detener las fuerzas de la naturaleza resulta una labor impiadosa y habitualmente inútil. Sobre todo cuando las mismas poseen un potencial constructivo aunque también generen, a su paso, algo de destrucción.

Las energías genuinas, con matriz profunda, pueden originar recursos para la mayoría de los humanos. En cualquier caso, provocan revuelo a través de una dinámica que gesta caldos de cultivo que derivan en nuevos procesos vitales. Enojarse con ellas configura un error imbricado con la torpeza. Admitir y canalizar su fluir, una virtud.

Cristina Fernández de Kirchner es la candidata con mayor intención de voto y popularidad del espacio nacional popular. Su alocución en C5N la mostró conciente de su poder y –considerando el mismo- lo más unificadora que puede ser en estas circunstancias. Es que el lugar político denominado kirchnerismo, tras diez años de crecimiento, es una fuerza auténtica.

Debido a errores propios y defecciones ajenas, a su vera se forjó, en los años recientes, una opción que arrebató referencias y votos. Varios dirigentes sagaces del movimiento nacional se lanzaron a la construcción de una puerta de reingreso. El Movimiento Evita, varios cegetistas y no pocos intendentes observaron que ese hueco resultaba necesario y quizás, inevitable.

Cristina no podía salir a rebajar su rol esplendente. Con logros económico sociales, políticos y culturales innegables, las tremendas campañas mediático judiciales en su contra no han impedido la persistencia del apoyo a su figura. Necesitaba ponerse en el sitio que le corresponde y –mientras se manifestaba dispuesta hablar con todos- ejercer la primacía.

Los referentes que se fueron por percibir cerrazón y sectarismo en el seno kirchnerista no podían retornar a disciplinarse en listas armadas por fuera de todo debate. Razonablemente, exigen que esa puerta los lleve a una nómina propia que, aún perdedora en la interna, los muestre corcoveantes, autoposicionados.

Es decir, lo que estamos observando es parte del desarrollo de esas fuerzas “naturales” que se desenvuelven al interior del movimiento. Si se facilita su andar, pueden ordenarse según las preferencias públicas, primera y última instancia de decisión genuina en tanto el anhelo común resulte la victoria.

En esa dirección el pueblo argentino se va pronunciando con cierta claridad. La fórmula peronista con mayor intención de voto es la que combina a CFK con Daniel Scioli. Cerca, en tanto resulte involucrada en la convocatoria la ex jefa de Estado, la opción Scioli – Verónica Magario. Como contracara, las búsquedas de Florencio Randazzo no repercuten en el amperímetro.

¿Entonces? Bueno, de la combinación entre ambas posturas derivadas de realidades, puede surgir la representación más cercana a la necesidad de batir al liberalismo oligárquico. Allí, el arte de la política en una y otra región del espacio nacional popular deberá mostrar creatividad para lograr el objetivo.

Quizás una pista de la orientación canalizadora haya sido sugerida pocos días atrás en nuestro programa radial por el ex ministro de Economía Axel Kicillof. Sin tapujos y con cabeza abierta el dirigente observó que “con PASO o sin PASO, necesitamos construir la unidad”. Es decir, sacó de juego la rara premisa de los adeptos a los calificativos a la hora de concretar la política.

Ni el kirchnerismo es autocrático y cerrado por intentar una lista de unidad, ni el randazzismo es clarinesco y massista por pretender concurrir a elecciones internas. Ambos encarnan caminos interiores que se originaron en motivos profundos y necesitan la construcción de escenarios adecuados para su ser en movimiento.

Es ostensible que uno pesa más que el otro, y que una fórmula que invierta los términos y coloque en primer lugar de campaña al ex ministro de Transporte, por sobre su propia conducción nacional durante largos años, sería un dislate. Como eso se sabe y se siente, existe una posibilidad, rumbo a octubre, de aunar cauces asentados en el malestar ampliado ante el ajuste macrista.

Los datos en ese sentido son potentes y, mientras sigue cayendo la producción industrial con todo lo que ello implica para el mundo del trabajo, se visualiza la eterna contradicción entre discurso y acción liberal conservadora: un informe reciente de Ecolatina da cuenta del desfasaje de las cuentas fiscales.

Al igual que en materia de corrupción, los segmentos antinacionales y antipopulares vuelven –hoy, como siempre- a empeorar lo que consideran propagandísticamente determinante para el rumbo económico: el equilibrio en el “gasto público”. Corruptos e ineficaces, los liberales dañan un Estado que hasta hace dos años crecía ordenadamente. Con vaivenes, claro, pero a buen ritmo.

Retornamos a la naturaleza sin hipismo alguno para cerrar la idea base. Hay una función valiosa que la militancia nacional popular puede cumplir en este tramo. Es la combinación madura de opinión precisa y contundente, sin ocultar anhelos ni programas, con la eliminación de caracterizaciones terminantes a la hora de afrontar los desacuerdos.

No es tan grave ¿no? Señalamos que resulta beneficioso para el conjunto indicar objetivos y realzar dirigencias propias. ¿Es imposible hacerlo sin insultar a diestra y siniestra? Hay registro de antecedentes cercanos en el complicado mundo del movimiento obrero organizado; allí se han desplazado las distintas instancias, sin quebrar.

Quien haya seguido los pasos combativos y programáticos de la Corriente Federal de Trabajadores en la CGT, por caso, habrá podido palpar una modalidad inteligente. Todo se dice, todo se plantea, sin clausurar accesos ni alzar nuevos muros.

Es uno de los ejemplos a tomar en cuenta a la hora de concretar cada pequeño aporte a la elaboración de un cauce común que sirva para anegar en el momento indicado las regiones controladas por otras fuerzas, las que tienen su raíz en la renta y el delito. Las que nos gobiernan en el orden nacional.

*El autor es Director La Señal Medios / Sindical Federal / Área Periodística Radio Gráfica.

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