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ENTREVISTAS

30-06-2017

“Tenemos una identidad antinómica”


Juan Manuel de Rosas enfrenta a su muerte y su mito desde el exilio en “El Farmer”, que llegará al Coliseo Podestá mañana y que uno de sus protagonistas, Rodrigo De La Serna, define como una especie de “Rey Lear” “profundamente nacional”.

Basada en una novela de Andrés Rivera, “un autor extraordinario” según el actor que saltara a la fama con “Okupas”, De La Serna se pone en la piel del Rosas joven, mítico y poderoso, mientras que Pompeyo Audivert interpreta al Rosas moribundo, atravesando su última noche en Inglaterra tras ser desterrado de la patria.

Audivert y De La Serna se encargaron de la adaptación de la novela de Rivera que “llegó a mis manos a través de un amigo: quedé cautivado por la prosa deliciosa de Rivera y el personaje de Rosas, que me convoca mucho”, explica el más joven de la dupla, quien una semana después de leer la obra se encontró, por obra y gracia del destino, con Audivert en un restorán de calle Corrientes, luego de que ambos salieran de realizar sus respectivas obras.

Audivert le comentó que estaba trabajando una adaptación de “El Farmer”, y lanzó, sutil, que “es mucha literatura para un solo cuerpo”. “Dijo eso y me miró. A la semana nos pusimos a trabajar”, cuenta De La Serna en diálogo con EL DIA.

Así es como decidieron escindir a Rosas en dos cuerpos: “El físico, anciano, decadente, muerto de frío y de hambre en el instante final de su vida en ese paraje tan inhóspito, acaso el destierro más arquetípico; y su cuerpo espiritual, el Rosas histórico, poderoso que gobernó los destinos del país durante años”, construyendo una obra con fuertes reminiscencias shakesperianas que, explica el actor, ya estaban en la novela, “que bien podría ser un monólogo teatral: uno advierte que hay una cierta musicalidad en la novela”.

La división de Rosas permitió a Audivert y De La Serna colocar el “acento en lo metafísico, más allá del núcleo histórico y político de la obra, que indaga en la identidad nacional tan fratricida y antinómica que tenemos los argentinos, a través de una figura como la de Rosas, que convoca mucho a esa división”.

Así, la obra atraviesa temas universales como la vejez, la historia y la muerte, por debajo de la lectura más material y física que, afirma De La Serna, a pesar de ser pasado, historia, “es pura actualidad”.

“La coyuntura de hoy es muy parecida”, opina el actor, para quien “Rosas y Sarmiento de alguna manera inauguran esta grieta: lo que sucedió con Rosas es que a mi criterio se estigmatizó por demás su faceta más violenta”.

De La Serna, “estudioso de la historia”, revela que tras el exilio de Rosas, incluso, el diputado Nicolás Albarellos pidió declarar a Rosas traidor “porque si no decimos desde ahora que era un traidor, y no enseñamos en la escuela a odiarlo, Rosas no será considerado por la Historia como un tirano, y quizá lo sería como el más grande y glorioso de los argentinos”.

“La historia es muy tergiversada por los libros, y podemos trazar un paralelismo con los medios de comunicación hoy”, afirma en este sentido el intérprete, que, de todos modos, afirma que la obra no busca rescatar al ex mandatario sino mostrar una visión equilibrada.

“’El Farmer’ no deja de señalar las partes más violentas y monstruosas de Rosas: convoca a un sano equilibrio identitario, busca hacer reflexionar a los rosistas como a los anti-rosistas”, explica.

Y agrega: “No tenemos que ser tan blanco y negro, River-Boca, unitarios y federales. Rosas es una máscara perfecta para suscitar ese tipo de reflexión”.

Estrenada a fines de 2015 en el Teatro San Martín de la porteña calle Corrientes, la obra realizó una exitosa gira en que llegó a la Ciudad. El plan para este 2017 era iniciar un recorrido de despedida, pero De La Serna dice que, finalmente, imitando a Los Chalchaleros, no será el adiós.

¿Los motivos? “No hay obras de este tenor, el teatro comercial se movió hacia algo más pasatista, donde hay un sillón y conflictos de pareja. Es un poco triste, en otras épocas había muchas propuestas que salían de esa tónica”, dice De La Serna, quien tiene experiencia en ponerse en la piel de personajes históricos: además de Rosas, interpretó en cine a San Martín, el ex arquero y filósofo secuestrado en la Dictadura Claudio Tamburrini, el amigo de Ernesto Guevara, y también a Jorge Bergoglio en su juventud, en la serie de Netflix “Llamame Francisco”.

“Hay una responsabilidad extra, más allá del compromiso con lo artístico, tiene que haber un compromiso con lo histórico, un posicionamiento, un conocimiento integral de la historia”, dice sobre el desafío.

¿Qué hay en el futuro? “El Farmer” se reestrenará en Buenos Aires y, además, De La Serna anuncia el regreso, con disco y gira, de su banda, El Yotivenco.

“No tenemos que ser tan blanco y negro, River-Boca, unitarios y federales. Juan Manuel de Rosas es una máscara perfecta para suscitar ese tipo de reflexión”
Fuente: Diario El Día

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